Leo en The Slogan que “los usuarios de Youtube están divididos en cuanto a la aparición de publicidad en los vídeos”. Y cito textualmente:
“Algunos se entusiasman con las perspectivas de consolidar el servicio, pero otros han reaccionado con virulencia escribiendo frases condenatorias en el blog oficial de YouTube.
Algunos manifiestan “comprender” que tanto Google como YouTube necesiten, como empresas, ganar dinero. Pero frente a los quejosos, Google insiste en que no están trabajando para monetizar los videos que aparezcan en el sitio. La nueva política de YouTube de aceptar anuncios ha provocado una reacción mixta entre quienes utilizan ese servicio.”
Se me ocurren varias reflexiones al hilo de esta noticia. La primera: que haya unas cuantas reacciones negativas, en este caso, expresadas en forma de “frases condenatorias en el blog oficial”, no debería ser noticia, porque es normal. Hasta en los consensos más grandes de la historia de la humanidad, siempre hay personas en contra (lo demuestran sabios refranes y frases hechas, como “nunca llueve a gusto de todos”, “hay gente pa tó”, etc); cuanto más, en un asunto que a menudo genera polémica, como es la publicidad.
Lo importante es analizar y tratar por separado los tipos de reacciones negativas: reacciones negativas destructivas, que tienen su fundamento en razones externas a la noticia (son provocadas por lo que en lenguaje de blogs y foros, se llama “trolls”, personas que, por motivos variados y ajenos a la conversación, intentan “ensuciarla”, reventarla, enfadar al personal y llevar la conversación a otros terrenos), y reacciones negativas constructivas, que son aquellas que se plantean de modo racional, y que, para la empresa contra las que van dirigidas, son oro puro, pues dan la oportunidad de rectificar, si esas críticas tienen razón y es posible rectificar, o de rebatir explicar y aclarar dudas, si las críticas se basaban en percepciones erróneas.
En este caso, de la noticia en sí, no me sorprende el hecho de que haya habido reacciones a favor y en contra. Pero me resulta curiosa esta frase citada arriba: “Pero frente a los quejosos, Google insiste en que no están trabajando para monetizar los videos que aparezcan en el sitio”. De esta redacción, que no sé si estará hecha de forma correcta, o si atiende realmente a lo que la empresa quiso decir, lo yo que infiero es que Google está comunicando de modo específico a esos críticos (que los que aún no sabemos si son trolls, críticos negativos constructivos con razón, o críticos negativos constructivos sin razón) que no están intentando insertar publicidad en los vídeos de Youtube. Lo cual: 1º), sería mentira, porque YA han sacado publicidad en los vídeos, y todo el mundo sabe que a la larga es necesario para ellos empezar a monetizar un sitio web que les costó caro adquirir, que les cuesta muy caro mantener, y que es un negocio… Y, como toda mentira, puede ser contraproducente. 2º) sería una postura de comunicación irresponsable, que legitima sin razonar las demandas de esos “trolls, críticos negativos constructivos con razón, o críticos negativos constructivos sin razón” (personalmente, en este caso, me gustaría leer los argumentos, pero no creo que lo que puedan exponer esos críticos negativos a mí me vaya a convencer de que Google no está en su derecho de intentar monetizar Youtube, y que los contenidos gratuitos se financian con publicidad).

¿Por qué digo que es una postura de comunicación irresponsable? Ya sabemos que Google ha aprovechado de modo inteligentísimo la postura del respeto a los usuarios en el uso publicitario (aunque ese respeto es muy discutible, como parece que los expertos en marketing se han dado cuenta últimamente); pero yo creo que un líder de la industria, aún reconociendo que, en internet, los usuarios en el corto plazo se van con rapidez donde hay un mejor balance entre calidad de los contenidos - ocupación publicitaria, debe reconocer sin miedo que es un negocio, hablar francamente de ello, y explicar a los usuarios que vive de la publicidad, y que puede generar (uuf, ya estaba yo dándole méritos que no tiene…) albergar y servir adecuadamente esos contenidos que tanta felicidad dan a los usuarios, porque los paga con publicidad.
Andar escondiéndose, con mentirijillas, no es el camino. Lo cierto es que, como también resalta la noticia, en la web 2.0, si hubiese un observador imparcial que no se dejase turbar por esos trolls que gritan mucho y reaccionan “con virulencia” (la gente que lleva mucho tiempo leyendo blogs y foros se asusta menos que los neófitos… porque sabe identificar trolls), dicho observador se daría cuenta de que el debate, si tú tienes razón, lo ganan por tí las personas razonables e imparciales, los usuarios a favor (en esta ocasión, los que en el texto se citan en la frase “Algunos manifiestan “comprender” que tanto Google como YouTube necesiten, como empresas, ganar dinero”).
Hay ciertos usuarios que te pueden decir que irán donde no haya publicidad, y están en su derecho. No puedes contentar a todos, Google. Pero el debate lo ganarías desde el momento en que explicas que una mayor ocupación publicitaria, puede redundar inicialmente en unos contenidos visualmente más pobres, pero, a la larga, te permitirá hacer un mejor producto. Las plataformas técnicas, el personal de administración, los informáticos, los periodistas… cuestan dinero, y, si no quieres pagar por usar los productos que ellos crean, deja que la publicidad los pague por tí, siéntate, y relájate. Tienes el próximo site a un click de distancia :-)
Saludos!