Influenciaddoor: dícese del que influencia (o trata de influir) desde Addoor.
Martes, 8 de Mayo. 2007 por admin
Me relaciono con bloggers desde 2.004…
Escuché hablar de blogs por primera vez hace hoy 30 meses: en noviembre de 2.004, en una reunión de bloggers (tengo pruebas! ;-). Aunque ya ha desaparecido aquella wiki que contaba “la historia de los weblogs” hispanohablantes y no puedo contrastar si había habido reuniones previas a igual o mayor escala de bloggers tan relevantes, se me antoja que aquella reunión tuvo algo de “momento fundacional”: gracias a la iniciativa y el mecenazgo de Luis García, de LastInfoo (que por entonces se llamaba Dicelared), nos reunimos en la oficina de Madrid de esta empresa una serie de personas interesadas en el fenómeno blog:
De izquierda a derecha: Fernando Tricas, J.J. Merelo, Enrique Dans, Luis García, Furilo, Julio Alonso, Javier Candeira, Alvy, un servidor y, más a la izquierda que nunca, ;-)), Daniel Rodríguez.
… Pero he tardado 30 meses en convertirme en blogger.
Como véis, algunas de aquellas personas empezaban a ser, ya entonces, auténticos líderes de opinión, auténticos influenciadores. Yo he tardado mucho más en unirme al carro de los bloggers, aunque he estado muy en contacto con ellos, llevando a cabo importantes negocios con muchos de ellos. También hemos diseñado, publicado y mantenido blogs “de producto” y “relacionales” para algunos de los anunciantes más importantes de España, como Burger King, Reebok, Saab, Click Seguros o TNT, y mi propia empresa ha lanzado un blog corporativo, addictos, en el que he colaborado unas pocas veces y seguiré escribiendo de vez en cuando. A pesar de todo eso, hasta ahora yo no había intentando bloggear personalmente “en serio” (de hecho, en esta entrevista que me hicieron a mediados de 2.006 lo primero que digo es que “no soy blogger…”)
por los motivos que voy a exponer en el párrafo siguiente.
¿El blogger nace, o se hace?
Antes de explicaros por qué ahora me pongo a bloggear, un inciso: ¿vosotros pensáis que la mayoría de la gente bloggea porque sí, por ganas de expresarse, o bloggea con un objetivo? Un tema interesante y polémico que quizá ya ha sido tratado por algún blogger es el de intentar hacer una clasificación de quién está en esto por vocación o por un objetivo “profesional” (no tiene por qué ser mala ninguna de las dos cosas). En mi caso, yo empecé a contactar el mundo blogger con un objetivo profesional, y sigo en ello, pero lo que sí que es claro es que bloggear es adictivo.
Como no soy blogger “de nacimiento” (aunque sí que me gusta escribir, no tengo tendencia a comentar la actualidad o temas técnicos), mi acercamiento a los blogs sólo podía producirse a través de un interés profesional. No obstante, en el campo profesional en el que se mueve mi empresa, la publicidad, y siendo mi empresa una compañía B2B, con un número de clientes limitado y que ya conoce a mi empresa y está satisfecho de la misma, el interés de bloggear, la notoriedad que te da, lo cerca que te pone de la información, no me parecía que compensase el tiempo que hay que dedicarle. Además, mi empresa estaba en un momento de consolidación en el que yo tenía que volcar todo mi esfuerzo hacia el interior de la misma; por lo que, entre que yo no tenía una necesidad clara, que no tenía tiempo, y que me gusta hacer las cosas bien o no hacerlas, no he sido blogger hasta ahora.
El networking: el veneno que me ha transformado en blogger
Durante estos 30 meses he visto evolucionar la visibilidad social y mediática de algunos bloggers. Y les he visto generar negocios interesantes a base puramente de bloggear. No obstante, mi percepción era que la mayoría de ellos eran talentos individuales que habían surgido al mismo tiempo por la profusión de las nuevas herramientas técnicas, pero, salvo en casos como el de la gente de barrapunto, no veía un “movimiento asociativo” detrás. Y, como quiera que siempre me he considerado jugador de equipo, me faltaba ese puntito de interés en bloggear que me hubiera dado el sentirme parte de una comunidad.
Además, a medida que pasaba el tiempo, me parecía que era un poco tarde para arrancar como blogger, y que “no tendría interés” lo que yo pudiera añadir a la conversación…
Sin embargo, el acercarme a algunas jornadas como los Thursday, Tuesday, Iniciador o Beers & Blogs, y el ejemplo de algunos bloggers como Carlos Blanco, que “ha llegado tarde a la fiesta”, pero “se ha metido de lleno en ella”, me han quitado los complejos y me han convencido de que yo también puedo y debo bloggear. Además, en esos eventos he conocido de primera mano las dificultades que tienen los emprendedores, lo necesarios que son para la sociedad, y lo bueno que sería ayudarles: y me he acordado de mí mismo hace 4 años, cuando empezaba, y de lo bien que me hubieran venido apoyos de cualquier clase. Así que, gracias al networking, también he encontrado un motivo de orden moral, como es el de intentar ayudar a nuevos emprendedores con el ejemplo; y, con ello, ya he obtenido el empujón definitivo, pues para mí es importante tener esa clase de motivaciones para poder empezar nuevos proyectos.
De César Núñez a influenciaddoor: por qué le he puesto a mi blog personal este nombre.
Durante estos 30 meses de relación con los bloggers, he llegado a la conclusión de que la palabra que mejor define lo que se consigue teniendo un blog es influencia. Por eso he puesto este nombre a este blog, porque con él pretendo relacionarme con otros bloggers, con otros influenciadores (el término lo he sacado como abreviación de “tecnoinfluenciadores“, término acuñado por Burson-Masteller). Más información en el post “sobre influenciaddoor“.
Soy un niño nuevo en el patio del colegio, a partir de hoy veremos si los otros niños me dan empujones o me dan un trozo de su bocadillo
¡Influyendo, que es gerundio!
