Escuché en Twitter: quien te critica te hace importante, quien te envidia te hace grande. E hice un pequeño estudio, a ver si es aplicable al SMO: porque se habla mucho de lo importante que es para una marca o personalidad escuchar las críticas.

Mi estudio se centró en YouTube, que permite tanto likes, como dislikes. He mirado varios vídeos musicales, de los que defienden valores humanos cuasi universales, y he podido comprobar que incluso en vídeos como “imagine” de John Lennon hay al menos un 2% de comentarios y valoraciones negativas. Lo que confirma aquel refrán de que “hagas lo que hagas, siempre habrá alguien criticando”. Pregunta a tu proveedor de SMM si tu troll factor es exagerado. Si es de un 90%…pregúntate qué haces mal.

Yo creo que hay que dar importancia a la criticas, sí pero no obsesionarse. De vez en cuando hay que difundir también el mensaje de que hay criticas constructivas y que hay otras que son destructivas. No es que haya personas que son trolls todo el rato y nosotros no lo seamos nunca, sino que todos podemos tener un “momento troll“.

Hay personas muy mesuradas que si una compañía les cambia el vuelo a ellos y a su familia, aunque sea por seguridad, y ocurre que, por ejemplo tienen niños pequeños o ancianos volando con ellos, twittearán rayos y centellas. Así que, entre todos, debemos contribuir a distinguir las críticas que se hacen de modo constructivo a las que se hacen por otros motivos, como tener un mal día o por envidia a lo que no se puede alcanzar, como en la fábula de Esopo de “la zorra y las uvas”.

Otro ejemplo es “El Conde Lucanor”, obra medieval del siglo XIV escrita por el infante Don Juan Manuel, donde se narran las críticas a un padre y un hijo por el modo de llevar un burro al mercado, cuya lectura, en versión moderna, os recomiendo en  http://bit.ly/dG6rao (que también es un ejemplo de una PYME usando contenidos para generar tráfico a su web).

Dijo Warren Buffet que “se necesitan 20 años para construir una reputación y cinco minutos para arruinarla”. Warren Buffet es admirable, y es bueno tener un código de conducta para no arruinar tu reputación, pero una organización es muy grande y, si uno de sus miembros de despista, no deben pagar todos, ni debe producirse un juicio sumarísimo público que sólo dure cinco minutos y condene a toda la organización; y creo que no debemos aplicar que el trabajo de community manager dependa de cinco minutos. No debemos condenarlo por cinco minutos, y menos aún si es sólo el mensajero, o si no se ha hecho suficiente comunicación previa, que es lo que suele servir de colchón ante un resbalón que, inevitablemente y como hemos visto, tiene todo el mundo. Incluso aunque una personalidad u organización siguiera una conducta pensando que es intachable, otro con valores distintos la criticará. Y siempre habrá alguno que dé oídos a esa crítica sin contrastar la información.

Es la naturaleza humana. No debemos dejarnos paralizar pos eso. La evolución, siempre procura que siempre haya mucha variabilidad de sujetos distintos, por si un día ocurre un cambio en el ambiente. Por ejemplo, en un caso que esperamos que se quede en hipótesis, si una enfermedad que afecta a todos los que tienen “sentido común” la evolución se aseguraría de que quedase alguien vivo, pues para ello ha producido individuos “sin él” para determinadas materias. En este caso, sobreviviría ese 2% que piensan de modo distinto; bien porque son genios, adelantados a su tiempo, y otras veces, la mayoría, tenían un mal día, mala educación o un problema de actitud.

Escucha lo que dicen, pero haz lo que creas y no des pábulo a las malas lenguas.